Capítulo
3: Naruto.
La
semana había transcurrido con normalidad para todos, incluso para el Uchiha que
hasta ahora había estado bastante tranquilo. Luego de la gira de la que acababa
de regresar la disquera le había dado un tiempo para que descansase e hiciera
lo que él quisiera, cosa que Sasuke supo apreciar…
Durante
su bebeta en el bar aquella noche con Suigetsu y los demás, Konan le había
comentado que la sesión de fotos había quedado para el sábado, ya con los
modelos seleccionados, y que entre ellos se encontraban dos rubios, uno de ellos,
Sasuke supuso seria aquel ojiazul, del cual Konan hablo maravillas pues el
muchacho no estaba del todo mal…consiguiendo poner un poco celoso a Pein que
termino robándole un beso delante de todos los presentes y dejando a Suigetsu
con la mandíbula desencajada…Enamorados, puaj…Sasuke pasaba de todos ellos.
Suigetsu
y él habían acordado ir el sábado, porque Suigetsu quería ver a su nueva novia
–adquisición según Sasuke- y también se la quería presentar, Sasuke quiso pasar
de ello pero Suigetsu insistió tanto que no le quedo de otra…
Y
hoy, sencillamente era ese sábado, y Sasuke tenía muy pocas migas de ir, estaba
algo cansado, anoche se había quedado viendo una maratón de películas de terror
hasta tarde, por lo que no había podido dormir muy bien, y para colmo, la
última película fue toda una mierda…
-¡Sasuke,
apresúrate que llegaremos tarde!- Suigetsu tocaba de manera molesta el timbre
del departamento de Sasuke una y otra y otra vez.
-¡Ya
voy, mierda!- gritó enfadado, tomando su chaqueta y saliendo de allí.
-Tío,
que te demoras mucho, recuerda que solo la podre ver unos minutos antes, y
luego de la sesión- Suigetsu hizo un puchero, y Sasuke le respondió con una
cara de no-me-importa-una-mierda.
Ambos
subieron a su Lamborghini negro y salieron disparados hacia el estudio donde
trabajaba Konan, y donde tendría lugar la sesión.
…
El rubio se
había levantado temprano esa mañana, Gaara lo estaría esperando en el parque
que estaba a unas cuantas cuadras de su casa, y a él no le gustaba hacer que la
gente esperara mucho, así que se bañó y se alisto rápidamente, para luego salir
directo a su punto de encuentro.
Nada más
llegar, encontró a Gaara sentado en uno de los columpios del parque, hacia un
buen clima, y el miraba al cielo pensativamente, tenía también una bolsa en las
manos, el ojiazul se preguntaba de que podía tratarse, hasta que se sintió
interrumpido por los claros ojos del pelirojo que lo miraba con una pequeña
sonrisa. Naruto se sentó junto a él, saludándolo en el proceso.
-Buenos días Gaara-
sonrió.
-Buenos días
Naruto, Hoy no he tenido tiempo de tomar el desayuno por todo esto de la
sesión, y la verdad tengo muy poca hambre…pero mi hermana me ha hecho demasiada
comida- comento el otro- ¿Quieres un poco?
-¡Claro!- respondió
Naruto entusiasmado-Yo no he tenido tiempo de desayunar, así que me cae de
perlas…
Aún tenían
bastante tiempo para llegar, así que disfrutaron de su desayuno compartido
tranquilamente hasta que partieron a donde se suponía debían encontrarse con
los demás, llegando ambos, encontraron a los otros ya sentados y esperándolos,
Shikamaru con cara de sueño, Deidara estaba jugueteando con su celular y Sai
garabateaba algo en algún cuaderno.
-¡Buenos días!-
saludo Naruto, acompañado por Gaara que asintió con la cabeza a todos.
-¡Llegan
tarde!-Bufó Deidara, que le dio un coscorrón a Naruto.
-Aún faltan 15
minutos…-Se apresuró a decir Sai mientras guardaba su libreta.
-¿Cómo lo
sabes?- Preguntó el rubio, escrutándolo con la mirada.
-Porque hemos
quedado donde está el reloj, está delante de ti- Sai sonrió- ¿No lo habías
notado?
Deidara se
sonrojo ligeramente, luego carraspeó la garganta soltando a Naruto y silbando
afirmo –Claro, ya lo sabía…solo estaba jodiendo.
Luego de un par
de carcajadas por parte de Shikamaru y Naruto –también de Sai, aunque este
último más bien reía tímidamente- entraron al edificio donde fueron recibidos
por una joven pelinegra llamada Shizune, la cual era la asistente de
Tsunade-sama.
-Por aquí, por
favor- Hablo la joven, indicándoles el camino por el cual llegarían al estudio.
Caminaron por
varios pasillos hasta llegar a una planta subterránea donde se ubicaban los
estudios, los habían colocado allí para que la iluminación fuera más efectiva y
se viera más natural, además de que era más espacioso y les daba para colocar más
variedad de escenarios.
…
Sasuke y Suigetsu
habían llegado rápidamente al lugar en cuestión, solo cinco minutos en el
Lamborghini negro de Sasuke y ya. Al bajarse, Suigetsu salió disparado como
alma que lleva el diablo para dentro del edificio, seguramente buscando a su
nueva amada…
Sasuke se había
quedado atrás para aparcar el carro, cuando lo vio…
Ahí estaba el
rubio, que acababa de llegar acompañado de los otros chicos con los que había
estado hablando aquel día, el pelinegro supo entonces que ellos también habían
obtenido el trabajo…que curioso podía llegar a ser el destino. Sin embargo,
cuando volvió en si luego de pensar en cosas que según él, no tenía necesidad
de perder su tiempo, ya el ojiazul se había esfumado del panorama…
Entro en el
edificio y encontró a Suigetsu hablando alegremente con una pelirosada, ambos
notaron a Sasuke el cual ni se molestó en saludarla, y le hablo directamente a Suigetsu…
-¿Es ella?-
pregunto secamente.
-Si…-contestó
el otro, con un ligero sonrojo.
Sasuke se acercó
un poco a Suigetsu, de manera que solo el escuchara lo que tenía que decir
–Tienes un pésimo gusto…- susurro, para luego alejarse y perderse por uno de
los pasillos.
Suigetsu bufo,
enfadado, a pesar de todo él era un caballero y no le hacía nada de migas que
su mejor amigo –según el- tratara así a su novia, por lo menos debía respetar
que ella estaba ahí.
Sakura no había
escuchado nada, por supuesto, apenas Sasuke había entrado en la habitación ella
había perdido su mente en quién sabe dónde pensando en lo feliz que sería si
Sasuke le prestase bola, pero eso nunca pasaría -¿o sí?-…
…
-Aquí está el número
de mis padres- dijo el rubio, dejándole un papel en el escritorio a la
peliazul.
-Gracias
querido, ya puedes reunirte con los demás en el salón de espera, que estamos
ajustando unos detalles de último minuto, no tarda…-le respondió la mujer.
-Vale- Naru
sonrió por última vez antes de salir por la puerta y reunirse con Deidara,
últimamente ambos se habían llevado muy bien, habían intercambiado varios
mensajes de texto…y como resultado, Deidara le tenía confianza a Naruto, pero
no era el único, Gaara también le tenía confianza, aunque este último era más
bien de las veces que se encontraba a Naruto por el barrio…
-¿Cómo fue?- le
pregunto el otro rubio.
-Está bien,
ella hablara con mis padres- Contestó alegremente.
-Aun no me
puedo creer que tus padres estén en el extranjero, ¿Cómo te pueden dejar solo
estando apenas en secundaria?- bufo un tanto irritado.
-No es ningún
problema para mí- comentó el ojiazul- Además, no hables Deidara, tú también
vives solo…
-Pero en mi es
diferente- se detuvo unos momentos para encarar al rubio-Yo soy mayor de edad,
trabajo y estudio, puedo valerme por mi mismo, además de que soy un
universitario joven pero tu…para el estado aun eres un niño…- suspiro.
-No soy un
niño- Naruto hizo un puchero- Tengo 17 años…
-Es lo mismo,
aún eres menor de edad…-
Deidara suspiró
y le revolvió los cabellos a Naruto, por alguna razón para él era como si fuera
un hermano pequeño al que tenía que proteger -¿Cómo haces para comer? ¿Sabes
cocinar?- le pregunto –Además, ¿Qué clase de trabajo tienen tus padres que es
taaan importante como para dejar a su hijo solo en casa?...
-Se cocinar más
o menos bien- Naruto se rascó levemente la cabeza, un tanto dubitativo- No es
que sea muy bueno en la cocina, pero es comestible para mí, así que está bien-
sonrió- Con respecto a mis padres…no lo sé, no me dijeron nada cuando los vi
por última vez…Solo me dijeron que era por trabajo.
Deidara lo miro
sorprendido, en el fondo Naruto debía ser una persona bastante aplomada para
soportar todo eso y no sentirse solo, él no se imaginaba a esa edad sin un
padre o una madre al cual acudir, mucho menos que tus padres te dejaran solo
sin ninguna explicación…A lo mejor por eso –ahora el por fin lo entendía- era
que se llevaba tan bien con Gaara…ambos tenían algo en común, solo que con
circunstancias diferentes…
…
Luego de la
primera sesión de fotos que había finalizado, la siguiente quedo acordada para
el viernes por la noche, todos se habían reunido a la salida del edificio y
para celebrar, Deidara había propuesto ir a un restaurante a comer algo –después
de todo, todos habían recibido su primera y jugosa paga- y tenían bastante
dinero extra…
-De haber
sabido antes que por ser modelo te pagaban tan bien lo hubiese hecho hace
mucho…- comento Naruto, mirando el grueso fajo de billetes que le habían
entregado hace poco…
-¿Bromeas?, con
solo esto puedo pagar mi universidad- Deidara agitaba de un lado a otro el
sobre en frente de su cara, con una sonrisa de felicidad.
-Están
exagerando- bufo Shikamaru, aburrido- Aunque esto me será útil, no lo
niego…-suspiro.
Sai y Gaara no
decían nada, cada cual estaba en su propio mundo de pensamientos,
reflexionando…
Finalmente
llegaron al restaurante que Shikamaru había sugerido –algo tenía que aportar,
ya que la actitud dejaba mucho que desear- y entraron pidiendo una mesa…como
extra por el trabajo que habían hecho, además del cheque, Tsunade les regalo
algunas prendas de su nueva colección, así, para los que quisieran iniciarse ya
en la carrera, tuvieran ropa decente que usar para pedir los trabajos…
-Oye Gaara-Comenzó
Naruto- Sé que nos conocemos hace poco y tal vez no soy nadie para preguntarte
pero ¿Por qué quisiste convertirte en modelo?
Gaara miro a
Naruto un tanto pensativo…duro así varios segundos hasta que, soltando un
suspiro se animó a hablar –Como ya te había dicho…Soy huérfano –Sai hizo una
mueca al escuchar esto, pero el pelirojo no se percató de ello-Mi hermana Temari,
que es la mayor, se salió de estudiar desde temprano para educarnos a mi
hermano y a mí, nuestros padres murieron cuando aún éramos muy jóvenes, y no
teníamos a nadie que nos tendiera la mano así que…
-Debió ser
horrible- afirmo Deidara, mirando a Gaara comprensivamente.
-Lo fue-
reafirmo el otro- mi hermana hacia trabajos de todo, fue muy duro verla,
finalmente mi hermano Kankuro se graduó también y empezó a trabajar…ambos lo
hacen para mantenerme a mí, que aún estoy estudiando, pero yo quiero ayudarles…así
que busque opciones y…
-el trabajo de
modelo fue la mejor opción ¿no?- esta vez fue Shikamaru quien lo interrumpió-
Estoy en un caso algo parecido al tuyo…Solo que yo lo hago por ser
independiente, pero como estudio y hago mis practicas- confesó, consiguiendo
que todos lo mirasen –Lo de modelo era para lo que más podía por los
tiempos….-Termino bostezando.
-Shikamaru,
¿estás a punto de graduarte?- Naruto lo miro sorprendido, aunque no era el
único.
-Si…-contesto
como si nada.
-¿Cuántos años
tienes?- pregunto Deidara, mirándolo algo confundido.
-Tengo
23…-Bostezó.
Wow, todos se
quedaron sorprendidos, o Shikamaru era un genio que se ocultaba detrás
de…bueno, detrás de toda esa actitud de aburrimiento total, o… bueno, nadie
quiso matarse la cabeza con este nuevo enigma.
-¿Y tú Sai...?-
pregunto Deidara enarcando una ceja – ¿Que te llevo a…?
-Diversion-
contesto Sai con una sonrisa interrumpiendo a Deidara.
-¿Diversión?-
pregunto Naruto.
-Si...Inicialmente
lo hice por probar, pero encontré algo interesante que podría ser divertido...-
confeso, mirando de reojo a Gaara, quien se percató de esto e inmediatamente
frunció el ceño, pero no dijo nada…
Nadie más se
dio cuenta de aquello, así que todos se dedicaron a hablar animadamente de
ellos mismos para conocerse mejor y en poco tiempo –realmente poco tiempo-
varios allí ya se sentían en confianza, como si fuesen amigos de toda la vida…
-excepto por Shikamaru, con quien el único que se pudo acercar más o menos era
Deidara, pero solo porque se metía con el…
…
Sasuke,
acompañado por Suigetsu, Konan y la nueva novia de Suigetsu, Sakura. Llegaron a
un restaurante donde Konan afirmaba servían comida deliciosa y se podían
relajar, ya que, Suigetsu insistió tanto en presentar a Sakura con Konan
también –aunque esta última también tenía curiosidad- que terminaron haciendo
esto…
Pidieron una
mesa, y Sasuke no tardó en darse cuenta de la cabellera rubia que estaba unas
cuantas mesas después de ellos, parecía que el destino se empeñaba en hacer que
se encontrase con ese chico, pero no, sea lo que sea que fuese esa sensación
que le daba verlo él nunca le haría caso…porque sencillamente a él no le
interesaban los hombres, punto.
-Y dime Sasuke…
¿A qué te dedicas?- pregunto la pelirosada coquetamente sacando al pelinegro de
sus pensamientos.
-Nada que te
importe- contestó el otro secamente, a Suigetsu ya le empezaba a salir una
venita en la frente.
-Sasuke- habló-
Podrías tratar mejor a Sakura, es mi novia, merece respeto.
-Hmnp…-Sasuke
bufó e ignoro lo que le había dicho su “amigo”.
-Oye Sakura,
querida, dime… ¿Qué te gusta de Suigetsu?- pregunto pícaramente Konan, aunque
era una actuación, había algo que no le gustaba de la ojiverde…pero primero tenía
que asegurarse.
-Es apuesto-
contesto la pelirosada con una sonrisa –Pero, como decía, Suigetsu
querido…-esto sonó un poco… ¿forzado? Le pareció a la peliazul- No seas así con
Sasuke, no queremos incomodar ¿verdad?- sonrió.
-Si…Tienes
razón- Suigetsu sonrió y le beso la mejilla a Sakura, pero está en ningún
momento le quito la vista a Sasuke.
-Por tu
expresión ya te has dado cuenta- comentó Sasuke- El porqué de mi actitud…
-Si…-Konan
asintió con la cabeza, con un poco de tristeza en el rostro –Suigetsu…
-Sasuke, ¿Por
qué no cambiamos números de teléfono? Ya que eres el mejor amigo de mi novio…
-No- contesto
sin darle importancia –No tengo celular…
-Sasuke…-Suigetsu
se levantó de la mesa con los puños cerrados -¡¿Qué coño pasa contigo?! ¡Que
chorizos con tu actitud, ya me está cabreando!- gritó, llamando la atención de
todos los presentes, incluso, la del rubio y sus amigos…
-Suigetsu no
hagas un escándalo- le suplico la peliazul.
Sasuke sonrió
de medio lado, levantándose con elegancia de su silla, sin cambiar su
expresión, permaneció tranquilo mientras hablaba –Si vas a armar un escándalo
aquí, no te molestes en regresar a la banda- frunció el entrecejo –Si tienes
tiempo para estar buscando novia, en vez de estudiar, que es lo que deberías
estar haciendo ahora- recalco, revelándole a Konan y a Sakura que en estos
momentos Suigetsu debería estar en la universidad y no aquí perdiendo el tiempo
–o trabajando con los demás en nuestro nuevo disco…Entonces…
-¡PARA EL
CARRO!- contesto el otro, enojado -¡¿Tiene algo de malo que quiera pasar tiempo
con mi novia?! ¡¿Por qué de todos modos no la respetas?!-Exclamó…Habían
murmullos que venían de todas las mesas.
-Tu novia es
una zorra- Le respondió Sasuke como si nada –Y tú eres tan estúpido que no te
has dado cuenta que ha intentado acercarse a mí a través de ti, Eres mi amigo Suigetsu,
por eso te valoro y traté de decírtelo antes- le recordó lo de la llamada
telefónica –Pero nunca me haces caso, no pienso seguir con esto…
Sasuke se
retiró con elegancia del lugar, tomo su chaqueta, mando a pedir su carro y se
fue…
-Suigetsu…- La
peliazul también se levantó de la mesa –No quisiera que nos peleáramos también,
pero Sasuke tiene razón…-A Sakura casi se le cae la quijada, estaba
avergonzada, y tenía ganas de llorar, más que todo por el desplante que acababa
de hacerle Sasuke –Sakura, Suigetsu es mi amigo, y no toleraré esto a nivel
personal pero… -Frunció el entrecejo, insegura de si hacerlo o no –Lo siento,
pero no te molestes en venir a la siguiente sesión.
Konan se retiró
también de la mesa, dejando sola a Sakura y a Suigetsu, que se había quedado
con tres palmas de narices… ¿Qué había pasado aquí?
-Sakura… ¿es
cierto?- pregunto, luego de un incómodo silencio.
-No sirves para
nada- finalizo Sakura, levantándose al tiempo que tomaba su bolsa, y salía
dando taconazos del lugar.
Suigetsu se
quedó solo, perdido en sus pensamientos…
Todo el mundo
lo miraba…
Incluso Naruto
había presenciado aquello…
Continuará…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejame tu sensual opinión acá abajo 7u7r