Y ahí estaba yo nuevamente,
en aquella habitación de cuatro paredes.
La casa, grande y fría, como la recordaba de la última vez.
Pero algo había cambiado.
No la casa, no el barrio, no el lugar en donde pisaba.
Era yo
Yo era diferente ahora.
Esas cuatro paredes que antes me axficciaban,
Ahora solo me observaban con recelo
Mientras, comunicaba, a la reina del invierno
aquella libertad que tanto anhelaba.
Ya no estaba sola.
Habían estrellas a mi lado.
Obtuve aquello que anhelaba
Luego de años de mucho tormento
El mundo en el que vivía se había quebrado
En su lugar, habia sido reemplazado
Por un cielo azul y amplio.
Sin nubes, sin cambios.
Un mundo completamente en blanco
Que con mis propias y temblorosas manos
Debía pintar a color.
A mi manera.
Haré de este nuevo mundo lo que yo quiera.
Mientras la nieve blanca se lleva mis penas
La nueva yo se va de aventuras
A un nuevo mundo
Lleno de bello color.
Maggie.

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